¿Cuántas veces no te has propuesto como meta hacer compras más eficientes en el supermercado, evitar gastar dinero en productos que no terminas consumiendo, seleccionar correctamente los víveres para que duren más tiempo e incluso escoger productos más saludables para mejorar tu alimentación? Bien, es momento de que puedas hacer esto de una vez por todas, teniendo como estímulo el hecho de ahorrar dinero en cada una de tus visitas al supermercado.

Ahorrar en el supermercado

  1. Carro lleno, bolsillo vacío

Uno de los errores más comunes que cometemos al ir de compras al supermercado, es considerar que nuestro carrito debe estar lo más lleno posible. En algunos casos, es preferible comprar solo lo necesario que perder dinero en algún producto que no utilizaremos en casa o que terminará en mal estado antes de que podamos consumirlo. Así que opta por usar una cesta, para aquellos casos en que acudas al supermercado por unos pocos productos en específico.

Consejos adicional: Nunca vayas con hambre al supermercado… Si vas con el estómago lleno tomarás menos decisiones de impulso por antojos “innecesarios”.

  1. Compara precios

La factura de tu compra es una herramienta completamente útil, porque si la guardas, puedes llevar un control sobre qué alimentos consumes regularmente y el precio que estos tienen a través del tiempo. Así, podrás saber cuándo algún producto subió o bajó de precio y compararlo con los precios que te ofrezcan en una tienda diferente.

  1. No todas las ofertas son para ahorrar

Si encuentras una oferta de 2 x 1, 10 x 10, o cualquiera que sea la propuesta, debes asegurarte de que realmente no estás pagando más dinero del que pagarías si compras los artículos por separado, y en segundo lugar, cerciórate de que los productos estén en buen estado, o que no se vencerán pronto, ya que puede tratarse de una estrategia del supermercado para no perder su mercancía.

  1. Si te arrepientes de comprar algo, no lo pagues

Muchas veces terminamos comprando productos que en realidad no deseamos, solo por temor a retirarlo de nuestro carrito en último momento. En estos casos, debes saber que no es un acto de descortesía retirar un producto que no quieres llevar, mientras que sí es negativo para ti, pagar por algo que no necesitas. Así que no tengas miedo, y déjalo en caja, o si puedes, devuélvelo a su lugar.

  1. Las listas nunca fallan

Quizá te parezca el método más anticuado para comprar, pero nada mejor como una lista para adquirir aquellos productos que necesitamos consumir regularmente y no comprar de más. Igualmente, las listas permiten que no olvidemos nada, porque se supone que son elaboradas en casa, mediante un chequeo a nuestra dispensa y refrigerador. Si no quieres escribir, entonces hazla en tu móvil.

  1. Sé cordial con los empleados

No estamos pidiendo que hagas nuevas amistades, simplemente que te conviertas en un cliente de buen trato y comunicación con los empleados, sobre todo los encargados de manipular alimentos como carnes, pescados, charcutería, etc. Esto servirá para que preparen tu pedido tal y como lo solicites e incluso te ayuden elegir entre las marcas más económicas, desde un punto de vista muy sincero.

  1. Cuidado con las compras a granel

Las compras a granel son beneficiosas cuando el consumo se producirá también a gran escala. Si por ejemplo compras una bolsa de manzanas, que utilizarás durante dos semanas, puede ocurrir que la mitad de ellas no resista tanto tiempo, y por esa razón fueron empaquetadas de esa manera, así que ten mucho cuidado con este tipo de compras.

  1. Compra productos descongelados

En la medida de lo posible, procura adquirir productos que estén descongelados. La mayoría de estos se venden por peso, así que el hielo añade hasta 40% más del precio original. Por ello, prefiere aquellos productos frescos, y congélalos en casa para conservarlos.

  1. Aprende a pedir la carne correctamente

Imaginemos que necesitas carne para un asado, y solicitas al carnicero una pieza completa, pero la pieza tiene un gran hueso, así que le pides que lo retire. En este caso, el peso que el carnicero toma, es el de todo el trozo de carne incluyendo el hueso, así que hubiera sido mejor pedir solo las piezas de carne que necesitas.

  1. Reserva productos con antelación

Para aquellas ocasiones donde planifiques un evento, puedes reservar el producto con antelación, a fin de cancelar el precio vigente para la fecha y así prevenir tener que cancelarlo un poco más caro en el futuro. Este truco siempre funciona.

  1. Compra con ánimo

Si estás triste o desganado, probablemente tu ritmo de compra será más lento, eso hará que te desplaces detenidamente por cada pasillo y quizá compres más de lo que tenías pensando. Si por el contrario estás contento, querrás hacer la compra más rápido y seguir con tus actividades.