Todos tenemos que comer, de eso no nos podemos escapar, y por ello debemos asumir siempre que vamos a gastar dinero… Pero, eso no significa que tenemos que gastarnos todo nuestro capital en saciar a nuestro estomago, ni que para lograr un ahorro considerable tenemos que comer pura sopa maruchan de ahora en adelante…  ¡Para nada!, comer es uno de los placeres más agradables en la vida y ningún estudiambre merece ser privado de éste. Es por ello que en este artículo vamos a dar algunos consejos y tips sobre cómo gastar menos en comida y no morir en el intento.

Despídete de la comida rápida

Ya se lo que estás pensando, “pero, la comida rápida es un parote!!!”, tal vez puede llegar a ser conveniente cuando andas muy corto de tiempo y en ocasiones puede ser barata, pero jamás logrará ser más barato que comer algo en casa y además, te recuerdo la parte de “no morir en el intento”. Todos sabemos que la comida rápida es riesgosa para la salud y es casi una regla que entre más barata, menos saludable. Entonces, si estás buscando gastar menos dinero y no morir en el intento, por favor aléjate de la comida rápida.

No tires las sobras

¡Por favor no tires la comida que te sobra! En ocasiones creemos que es muy poco como para volver a comer de ello o simplemente pensamos que no se nos antoja volver a comer lo mismo y acabamos deshaciéndonos de lo que sobró, pero creeme que se pueden lograr maravillas con las sobras.

Dependerá mucho de qué es lo que comes para saber como conservarlo pero, en general, casi cualquier tipo de platillo que te hayas cocinado puedes congelarlo si no te lo piensas comer en los próximos días. Si es algo que crees que no vale la pena congelar, piensa en como puedes reproducirlo para convertilo en un nuevo platillo. Por ejemplo, si un día comiste ensalada de atún en tostadas y te sobró algo de atún ya preparado, piensa en acompañarlo al día siguiente con una pasta o quizá ahora haciendote un sandwich tipo subway con un pan baguette y más verdura.

No vayas al super con el estómago vacío

Es en serio… Si estás pensando ahorrar, hazte ese pequeño favor y come antes de ir al supermercado.

Aprovecha los descuentos y días especiales para comprar

Puede variar la fecha de acuerdo a la ciudad o país de dónde nos estés leyendo, pero casi todo supermercado tiene un día o más de la semana destinado a poner ofertas en frutas y verduras (martes de frescura, miércoles de plaza, etc.). Tal vez prefieres hacer super en fin de semana porque es cuando tienes más tiempo, pero si los mejores precios los encuentras en martes, separa un espacio en tu agenda para esta actividad, aunque sea 20 minutos para que compres solamente lo que se encuentra en estos pasillos con descuentos y podrás así con este sencillo cambio notar hasta un 30% de ahorro en tus compras.

Congela las ofertas

Esto aplica para todas las proteínas, que generalmente es la parte más costosa al hacer super y con proteínas me refiero a carne de res, pollo, pescado, cerdo, etc.

Cuando vayas al super, aprovecha las buenas ofertas y compra mayores cantidades. Generalmente compramos solamente lo que vamos a utilizar en el corto plazo, pero si una carne que te gusta y tiene un 25% de descuento ¿por qué no compras el doble o triple de lo que comprarías normalmente y congelas lo que no te vayas a comer pronto?

Tómate tu tiempo en cada pasillo

Todas las marcas de alimentos están en una constante batalla intentando derrocar a su competidor directo y una de las formas más fáciles es teniendo un mejor precio. Sin embargo, muchas veces vamos ya como robots directo por la marca que compramos siempre, sin fijarnos que la de al lado cuesta mucho menos. Tómate tu tiempo en revisar siempre lo que vas a comprar y qué otras alternativas tienes alrededor y te encontrarás muchas sorpresas. Cabe mencionar que esto aplica para cada vez que vas al super, pues puede ser que para la próxima visita la marca que comprabas anteriormente haya lanzado una nueva oferta para capturar de regreso a los clientes que se fueron con su competencia, y así sucesivamente.

Fíjate en las porciones

Esto no solo te ayudará a ahorrar dinero sino que también a cuidar la linea. A pesar de que ya hablamos de no tirar sobras, es también importante conocer bien las porciones de los alimentos y tratar de tenerlo separado por comida y hacer tus compras pensando en cantidad de porciones que te va a rendir. Dependerá mucho de cuánto comes, si tienes alguna dieta específica, entre otras cosas, pero en promedio una persona come entre 150 y 200 gramos de pollo. Si cocinas solamente para ti, puedes pedir en la carnicería que te den un kg de pechuga de pollo dividido en porciones de 200 gramos. Si prefieres hacerlo tú mismo, también puedes hacerlo en tu casa con una pequeña báscula para alimentos y separar en bolsitas ziplock.

No seas tan “picky” con tus alimentos

Si estás buscando ahorrar, tienes que ser un poco más abierto a las diferentes opciones. Que no te dé miedo cambiar la marca de siempre por una marca genérica, muchas veces el productor es el mismo y solo te están cobrando más por las costosas campañas de marketing que hay detrás de la marca que te gusta.

También tienes que empezar a explorar nuevos alimentos pues entre más opciones de comidas te gusten, más oportunidades de encontrar buenos precios. Por ejemplo, si la única fruta que comes en la manzana pero está en oferta la pera, es hora de darle una oportunidad, ¡no seas picky!

¿Se te ocurre otra forma de gastar menos en comida?

Me encantaría escuchar tu opinión. Cuéntanos en la sección de comentarios cuáles son tus técnicas para ahorrar en comida y no morir en el intento.